¿Por qué el dinero y la comida son semejantes?


el dinero y la comida son semejantes


Seguramente te has preguntado por qué tantas personas engordan después de la Universidad.No hablo acerca de las personas con trastornos hormonales, sino personas sanas que eran delgados y parecía que nunca en su vida engordarían
Cinco años más tarde, sin duda debe conocer varios ejemplos que contradijeron esa creencia.

La ganancia de peso

Es importante entender que el aumento de peso no ocurrió de la noche a la mañana. Gramo por gramo, el proceso ocurrió mientras conducíamos a trabajar todos los días y luego nos sentamos en frente de un equipo de 8 a 10 horas diarias.
Lo interesante de esto es que si hablamos con cualquier amigo que incluso haya estado subiendo de peso, sobre qué podemos hacer para tener una pérdida de peso, te dirá una de estas cosas:
«No consumas carbohidratos».
«No comas antes de acostarte, porque la grasa no se quema eficientemente mientras dormimos.»
«Si consumes principalmente proteínas, perderás peso rápidamente.»
«Toma té verde y así acelerarás tu metabolismo».
Es gracioso oír estas cosas. Tal vez algunos de ellos tienen razón, otros tal vez no.Pero el punto es que nos encanta discutir minucias y complicar las cosas que deben ser simples.
Cuando se trata de la pérdida de peso, el 99.99% de nosotros, lo que tenemos que saber para bajar de peso y lograr el peso ideal es simplemente el resultado de la calidad de los alimentos que consumimos y no la cantidad de alimento que consumimos, por increíble que pueda parecer.Incluso los ejercicios son muy importantes para la salud y bienestar general, no son condiciones indispensables para adelgazar.
Solamente los deportistas profesionales necesitan hacer eso Sin embargo, más que aceptar estas verdades simples y actuar en consecuencia, preferimos discutir acerca de las grasas trans, dietas que contengan proteínas, dieta de té verde, dieta paleo y así sucesivamente.

¿Por qué el dinero y la comida son semejantes?

Cuando se trata de comida, tenemos:
  • No tenemos control sobre la calidad de lo que comemos;
  • Comemos más de lo que podemos
  • No hacemos ejercicios
  • Damos más valor al asesoramiento de programas de televisión en lugar de libros basados en la investigación.

Cuando se trata de dinero:
  • No controlamos nuestros gastos
  • Gastamos más de lo que ganamos
  • No ahorramos ni invertimos nuestro dinero
  • Preferimos escuchar consejos de amigos y familiares que no saben de educación financiera, en vez de investigar en buenos libros sobre finanzas personales.

El desorden financiero

La mayoría de nosotros está en una de estas dos áreas cuando se trata de dinero:
  1. Los asesores financieros nos ignoran y nos sentimos culpables
  2. O estamos obsesionados con los detalles financieros (tasas de interés, riesgos) sin realizar una acción.


Ambas alternativas conducen al mismo resultado: ninguno.
La verdad es que la gran mayoría de la gente no necesita un asesor financiero para ayudarle a enriquecer. Necesitamos saber solo lo básico sobre cómo invertir, las aplicaciones financieras más inteligentes, seguras y rentables y luego dejar crecer nuestro dinero durante varios años. Pero parece demasiado simple ser verdad, ¿no?
En cambio, preferimos buscar “adivinos” que hagan predicciones sin fin sobre la mejor inversión del año, que nos recomienden las mejores acciones de la semana y así sucesivamente. Estamos buscando estos «expertos» más durante los períodos de turbulencia y en grandes crisis o caídas de los mercados de valores. ¿Por qué?
Porque nos encanta discutir minucias y complicar las cosas que deben ser simples. Cuando hacemos eso, de alguna manera nos sentimos satisfechos. Sientes que vas a algún lugar y que atendieron tus necesidades financieras, el problema es que este sentimiento es totalmente ilusorio.
Enfocarte en estos detalles es la forma más fácil de no hacer nada.
Imagina la última vez que hablaste con un amigo sobre finanzas o ejercicios.
¿Has estado corriendo o trabajando desde entonces? ¿Has hecho una inversión después de esta conversación?
Probablemente no.

Conclusión

A la gente le encanta discutir acerca de puntos relevantes, en parte porque sienten que tiene la autoridad de tomar acción y tienden a olvidar los detalles.
En vez de andar buscando una «dieta mágica», cambie sus hábitos alimentarios.
En lugar de buscar «inversiones milagrosas», cambie sus hábitos financieros.
Aprende a dar pasos pequeños para controlar tus gastos, gasta menos de lo que ganas e invierte la diferencia.
Igual no tienes que ser un nutricionista para perder peso o un ingeniero automotriz para conducir un coche, no necesitas saber todo acerca de finanzas personales para enriquecerte.
No tienes que ser un experto para ser rico.
Sólo tienes que aprender a extraer la información relevante y realmente dar el primer paso.
En otras palabras, organiza tu vida financiera, es más fácil de lo que parece.
Ignora la información que no es necesaria, céntrate en lo que es realmente importante y actúa.
Deja las excusas.

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